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viernes, 12 de diciembre de 2014

NERUDA Y EL VINO

LIBRO :CIEN  SONETOS  DE  AMOR

III
Lo cierto es que tembló la noche pavorosa,
el alba llenó todas las copas con su vino...

 XVI
La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios:
oh segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!

XXXII
los papeles esconden vocales arrugadas
y en la botella el vino quiere seguir su ayer...

XLI
un oro duro como el vino de una copa colmada
llena la tierra hasta sus límites azules..

XLII
El aire, el vino van con los dos amantes...

XCVIII
No importa que la luz o la alabanza
se derramen y salgan de la copa
si fueron un tenaz temblor del vino,
si se tiñó tu boca de amaranto...

EL  AMOR
El firme amor, me diste con tus dones.
Vino a mí la ternura que esperaba
y me acompaña la que lleva el beso..

ODA AL VINO ...FRAGMENTO
El vino mueve la primavera,
crece como una planta la alegría,
caen muros, peñascos,se cierran los abismos,
nace el canto.
Oh tú, jarra de vino, en el desierto
con la sabrosa que amo,
dijo el viejo poeta.
Que el cántaro de vino
al beso del amor sume su beso



viernes, 25 de noviembre de 2011

Confieso PABLO.. que he vivido...NERUDA en chile


Mi pueblo ha sido el más traicionado de este tiempo. De los desiertos del salitre, de las minas
submarinas del carbón, de las alturas terribles donde yace el cobre y lo extraen con trabajos inhumanos las
manos de mi pueblo, surgió un movimiento liberador  de magnitud grandiosa. Ese movimiento llevó a la
presidencia de Chile a un hombre llamado Salvador  Allende para que realizara reformas y medidas de
justicia inaplazables, para que rescatara nuestras riquezas nacionales de las garras extranjeras.
Donde estuvo, en los países más lejanos, los pueblos admiraron al presidente Allende y elogiaron el
extraordinario pluralismo de nuestro gobierno. jamás en la historia de la sede de las Naciones Unidas, en
Nueva York, se escuchó una ovación como la que le brindaron al presidente de Chile los delegados de todo
el mundo. Aquí,
 en Chile, se estaba construyendo, entre inmensas dificultades, una sociedad  verdaderamente justa, elevada sobre la base de nuestra soberanía, de nuestro orgullo nacional, del heroísmo de los mejores habitantes de Chile.

 De nuestro lado, del lado de la revolución chilena, estaban la constitución y la ley, la democracia y la esperanza. .Del otro lado no faltaba nada. Tenían arlequines y  polichinelas, payasos a granel, terroristas de
pistola y cadena, monjes falsos y militares degradados. Unos y otros daban vueltas en el carrusel del
despacho. Iban tomados de la mano el fascista Jarpa con sus sobrinos de "Patria y Libertad", dispuestos a
romperle la cabeza y el alma a cuanto existe,  con tal de recuperar la gran hacienda que ellos llamaban
Chile. Junto con ellos, para amenizar la farándula, danzaba un gran banquero y bailarín, algo manchado de
sangre; era el campeón de rumba González Videla, que rumbeando entregó hace tiempo su partido a los
enemigos del pueblo........


Chile tiene una larga historia civil con pocas revoluciones y muchos gobiernos estables, 
conservadores y mediocres. Muchos presidentes chicos y sólo  dos presidentes grandes: Balmaceda y 
Allende.
Es curioso que los dos provinieran del mismo medio, de la burguesía adinerada, que aquí se hace
llamar aristocracia. Como hombres de principios, empeñados en engrandecer un país empequeñecido por la mediocre oligarquía, los dos fueron conducidos a la muerte de la misma manera. Balmaceda fue llevado al suicidio por resistirse a entregar la riqueza salitrera a las compañías extranjeras.

Allende fue asesinado por haber nacionalizado la otra riqueza del subsuelo chileno, el cobre. En
ambos casos la oligarquía chilena organizó revoluciones sangrientas. En ambos casos los militares hicieron
de jauría. Las compañías inglesas en la ocasión  de Balmaceda, las norteamericanas en la ocasión de
Allende, fomentaron y sufragaron estos movimientos militares.
En ambos casos las casas de los presidentes fueron desvalijadas por órdenes de nuestros
distinguidos "aristócratas". Los salones de Balmaceda fueron destruidos a hachazos. La casa de Allende,
gracias al progreso del mundo, fue bombardeada desde el aire por nuestros heroicos aviadores.


Sin embargo, estos dos hombres fueron muy diferentes. Balmaceda fue un orador cautivante. Tenía
una complexión imperiosa que lo acercaba más y más al mando unipersonal. Estaba seguro de la elevación
de sus propósitos. En todo instante se vio rodeado de enemigos. Su superioridad sobre el medio en que
vivía era tan grande, y tan grande su soledad, que concluyó por reconcentrarse en sí mismo. El pueblo que
debía ayudarle no existía como fuerza, es decir, no estaba organizado. Aquel presidente estaba condenado
a conducirse como un iluminado, como un soñador: su sueño de grandeza se quedó en sueño.

Después de su asesinato, los rapaces mercaderes extranjeros  y los parlamentarios criollos entraron en posesión del salitre: para los extranjeros, la propiedad y las concesiones; para los criollos, las coimas. Recibidos los treinta dineros, todo volvió a su normalidad. La sangre de unos cuantos miles de hombres del pueblo se  secó pronto en los campos de batalla. Los obreros más explotados del mundo, los de las regiones del norte de Chile, no cesaron de producir inmensas cantidades de libras esterlinas para la city de Londres.

Allende nunca fue un gran orador. Y como estadista era un gobernante que consultaba todas sus
medidas. Fue el antidictador, el demócrata principista hasta en los menores detalles. Le tocó un país que ya
no era el pueblo bisoño de Balmaceda; encontró una clase obrera poderosa que sabía de qué se trataba.
Allende era un dirigente colectivo; un hombre que, sin salir de las clases populares, era un producto de la
lucha de esas clases contra el estancamiento y la corrupción de sus explotadores. Por tales causas y
razones, la obra que realizó Allende en tan corto tiempo es superior a la de Balmaceda; más aún, es la más
importante en la historia de Chile. Sólo la nacionalización del cobre fue una empresa titánica, y muchos
objetivos más que se cumplieron bajo su gobierno de esencia colectiva.
Las obras y los hechos de Allende, de imborrable  valor nacional, enfurecieron a los enemigos de
nuestra liberación. El simbolismo trágico de esta crisis se revela en el bombardeo del palacio de gobierno;
uno evoca la Blitz krieg de la aviación nazi contra indefensas ciudades extranjeras, españolas, inglesas,
rusas; ahora sucedía el mismo crimen en Chile; pilotos chilenos atacaban en picada el palacio que durante
dos siglos fue el centro de la vida civil del país.
Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a  sólo tres días de los hechos incalificables que
llevaron a la muerte a mi gran compañero el presidente Allende. Su asesinato se Mantuvo en silencio; fue
enterrado secretamente—sólo a su viuda le fue permitido acompañar aquel inmortal cadáver. La versión de
los agresores es que hallaron su cuerpo inerte, con muestras visibles de suicidio. La versión que ha sido
publicada en el extranjero es diferente. A renglón seguido del bombardeo aéreo entraron en acción los
tanques, muchos tanques, a luchar intrépidamente contra un solo hombre: el presidente de la república de Confieso que he vivido.
Chile, Salvador Allende, que los esperaba en su gabinete, sin más compañía que su gran corazón envuelto
en humo y llamas. Tenían que aprovechar una ocasión tan bella. Había que ametrallarlo porque jamás renunciaría a su cargo. Aquel cuerpo fue enterrado  secretamente en un sitio cualquiera. Aquel cadáver que marchó a la  sepultura acompañado por una sola mujer que llevaba en  sí misma todo el dolor del mundo.
Aquella  gloriosa figura muerta iba acribillada y despedazada por las balas de las ametralladoras de los soldados de Chile, que otra vez habían traicionado a Chile.



EN  VOZ  DE  NERUDA   EN  NOVIEMBRE TE  RECUERDO  EN  ESTE   39  ANIVERSARIO   DE  ASENSO   AL   GOBIERNO  "  PRESIDENTE  SALVADOR  ALLENDE ...."  EN  CHILE   SIGUE  SIENDO  LA  MISMA   LUCHA : POR  LA  DEMOCRACIA, LA EDUCACIÓN  Y  LA LIBERTAD.   ....ALLENDE  ,  NERUDA  , TUS  ESTUDIANTES Y  HOMBRES   ,NOS RECUERDAN  QUE   EL  PUEBLO  SIEMPRE  NOS  BRINDA  LOS  HÉROES  QUE ENCARNARAN  LAS   CIRCUNTACIAS  PARA  LLEGAR  A  LAS JUSTAS  METAS  QUE  ANCIAMOS  DESDE  SIEMPRE   .... AQUI  SANTO DOMINGO  ,   4%  A LA  EDUCACIÓN, LIBERTAD ...DESARROLLO  SOMOS  HERMANOS  EN LAS  NECESIDADES COMO  EL  CHILE   DE  LA  PAZ, DE   LAS MINAS Y  LA  JUSTICIA ...DE  ALLENDE.



sábado, 5 de marzo de 2011



Pablo  Neruda...POETA
  CANTO   GENERAL

LA   MUERTE 

He  renacido muchas veces, desde el fondo
 de estrellas derrotadas,
 reconstruyendo el hilo de las eternidades que poblé con mis manos,
y ahora voy a morir, sin nada más, con tierra
sobre mi cuerpo, destinado a ser tierra.

No compré una parcela del cielo que vendían
los sacerdotes, ni acepté tinieblas
que el metafísico manufacturaba
para despreocupados poderosos.

Quiero estar en la muerte con los pobres
que no tuvieron tiempo de estudiarla,
mientras los apaleaban los que tienen
el cielo dividido y arreglado.

Tengo lista mi muerte, como un traje
que me espera, del color que amo,

de la extensión que busqué inútilmente,
de la profundidad que necesito.

Cuando el amor gastó su materia evidente
y la lucha desgrana sus martillos
en otras manos de agregada fuerza,
viene a borrar la muerte las señales
que fueron construyendo tus fronteras.


YO NO  VOY  A  MORIRME


Yo no voy a morirme. 
Salgo ahora, en este día lleno de volcanes
hacia la multitud, hacia la vida
.

Aquí dejo arregladas estas cosas
hoy que los pistoleros se pasean
con la "cultura occidental" en brazos,
con las manos que matan en España
y las horcas que oscilan en Atenas
y la deshonra que gobierna a Chile
y paro de contar.
Aquí me quedo
con palabras y pueblos y caminos
que me esperan de nuevo, y que golpean
con manos consteladas en mi puerta.





TESTAMENTO  1


Dejo a los sindicatos
del cobre, del carbón y del salitre
mi casa junto al mar de Isla Negra.
Quiero que allí reposen los maltratados hijos
de mi patria, saqueada por hachas y traidores,
desbaratada en su sagrada sangre,
consumida en volcánicos harapos.

Quiero que al limpio amor que recorriera
mi dominio, descansen los cansados,
se sienten a mi mesa los oscuros,
duerman sobre mi cama los heridos.

Hermano, ésta es mi casa, entra en el mundo
de flor marina y piedra constelada
que levanté luchando en mi pobreza.
Aquí nació el sonido en mi ventana
como en una creciente caracola
y luego estableció sus latitudes
en mi desordenada geología.

Tu vienes de abrasados corredores,
de túneles mordidos por el odio,
por el salto sulfúrico del viento:
aquí tienes la paz que te destino,
agua y espacio de mi oceanía.


EN   ESTE   MES  DE  LOS   AMIGOS  Y    LIBRE  ESCRITORES :  LUCHADORES  TODOS  DE  UN MAS  HUMANO  MUNDO  y A  FRANK  GERONIMO ...  QUE  TANTA VECES  NOS  PARAMOS  EN  ESA ESQUINA  DE  LA  VIDA  Y LA  LIBERTAD CON NERUDA ... POETA HERMANO  DE FAROWELL, POEMA  VEINTE  Y  LA  CANCION   DESEPERADA.... NERUDA  SE  ENTRONONIZO  EN  NUESTRA  ALMA CON  SUS  POEMAS  Y  VIVENCIAS  POR  ESO  LOS  RECUERDOS.

sábado, 1 de enero de 2011



En forma de “oda elemental”, esta poesía es una de las mejores críticas a la crítica. El primitivo  Neftalí Reyes resulta deliciosamente certero. En un tono calmado y firme, sin llegar a ser hiriente, además de la crítica nos regala este canto a la frescura, a la vida:

“Yo escribí cinco versos
uno verde,
otro era un pan redondo,
el tercero, 

una casa levantándose,
el cuarto era un anillo,
el quinto verso era corto como un relámpago.

y al escribirlo
me dejó en la razón su quemadura,
y bien los hombres,  las mujeres,
vinieron y tomaron la sencilla materia,
brizna, viento, fulgor, barro, madera,
y con tan poca cosa, construyeron paredes,
pisos, sueños.

En una línea de mi poesia
secaron ropa al viento,
comieron mis palabras,
las guardaron junto a la cabecera,
vivieron con un verso,
con la luz que salió de mi costado,
entonces llego un crítico, mudo
y otro lleno de lenguas,
y otros,
otros llegaron ciegos
o llenos de ojos,
elegantes algunos,
como claveles con zapatos rojos,
otros estrictamente vestidos de cadáveres,
algunos partidarios del rey
y su elevada monarquía,
otros se habían enredado en
la frente de Marx
y pataleaban en su barba,
otros eran ingleses,
sencillamente ingleses,
y entre todos,
se lanzaron con dientes y cuchillos,
con diccionarios y otras armas negras,
con citas respetables,
se lanzaron,
a disputar mi pobre poesía,
a las sencillas gentes que la amaban.

Y la hicieron embudos, la enrollaron,
la sujetaron con cien alfileres,
la cubrieron con polvo de esqueleto,
la llenaron de tinta,
la escupieron,
con suave beningnidad de gatos,
la destinaron a envolver relojes,
la protegieron,
y la condenaron,
le arrimaron petróleo,
le dedicaron húmedos tratados,
la cocieron con leche,
le agregaron pequeñas piedrecitas,
fueron borrándole vocales,
fueron matándole sílabas y suspiros,
la arrugaron e hicieron un pequeño paquete,
que destinaron cuidadosamente a sus desvanes,
a sus cementerios,
luego se retiraron,
uno a uno,
enfurecidos hasta la locura
porque no fui bastante popular
para ellos,
o impregnados de dulce menosprecio,
por mi ordinaria falta de tinieblas.

Se retiraron, todos,
y entonces, otra vez,
junto a mi poesía,
volvieron a vivir mujeres y hombres,
de nuevo hicieron fuego,
construyeron casas,
comieron pan,
se repartieron la luz,
y en el amor,
unieron relámpago y anillo.

Y ahora perdonadme señores
que interrumpa
este cuento que les estoy contando,
y me vaya a vivir para siempre con la gente sencilla.

viernes, 10 de septiembre de 2010


LA VERDADERA MUERTE DE UN PRESIDENTE
SALVADOR  ALLENDE


A la hora de la batalla fina, con el país a merced de las fuerzas desencadenadas de la subversión, Salvador Allende continuó aferrado a la legalidad. La contradicción más dramática de su vida fue ser al mismo tiempo, enemigo congénito de la violencia y revolucionario apasionado y él creía haberla resuelto con la hipótesis de que las condiciones de Chile permitían una evolución pacífica hacia el socialismo dentro de la legalidad burguesa. La experiencia le enseñó demasiado tarde que no se puede cambiar un sistema desde el gobierno sino desde el poder.

Esa comprobación tardía debió ser la fuerza que lo impulsó a resistir hasta la muerte en los escombros en llamas de una casa que ni siquiera era la suya, una mansión sombría que un arquitecto italiano construyó para fábrica de dinero y terminó convertida en le refugio de un presidente sin poder. Resistió durante seis horas, con una metralleta que le había regalado Fidel Castro y que fue la primera arma de fuego que Salvador Allende disparó jamás. El periodista Augusto Olivares, que resistió a su lado hasta el final, fue herido varias veces y murió desangrándose en la Asistencia Pública.

Hacia las cuatro de la tarde, el general de división Javier Palacios logró llegar al segundo piso, con su ayudante, el capitán Gallardo y un grupo de oficiales. Allí, entre las falsas poltronas Luis XV y los floreros de dragones chinos y los cuadros de Rugendas del salón rojo, Salvador Allende los estaba esperando, estaba en mangas de camisa, sin corbata, y con la ropa sucia de sangre. Tenía la metralleta en la mano.

Allende conocía bien al general Palacios. Pocos días antes, le había dicho a Augusto Olivares que aquel era un hombre peligroso que mantenía contactos estrechos con la Embajada de los Estados Unidos. Tan pronto como lo vio aparecer en la escalera, Allende le gritó: "Traidor" y lo hirió en una mano.

Allende murió en un intercambio de disparos con esta patrulla. Luego, todos los oficiales, en un rito de casta, dispararon sobre el cuerpo. Por último, un suboficial le destrozó la cara con la culata del fusil. La foto existe: la hizo el fotógrafo Juan Enrique Lira, del periódico El Mercurio, el único a quien se permitió retratar el cadáver. Estaba tan desfigurado, que a la señora Hortensia Allende, su esposa, le mostraron el cuerpo en el ataúd, pero no permitieron que le descubriera la cara.

Había cumplido 64 años en el julio anterior y era un Leo perfecto: tenaz, decidido e imprevisible. Lo que piensa Allende sólo lo sabe Allende, me había dicho uno de sus ministros. Amaba la vida, amaba las flores y los perros y era de una galantería un poco a la antigua, con esquelas perfumadas y encuentros furtivos. Su virtud mayor fue la consecuencia, pero el destino le deparó la rara y trágica grandeza de morir defendiendo a bala el mamarracho anacrónico del derecho burgués, defendiendo una Corte Suprema de Justicia que lo había repudiado y había de legitimar a sus asesinos, defendiendo un Congreso miserable que los había declarado ilegítimo pero que había de sucumbir complacido ante la voluntad de los usurpadores, defendiendo la libertad de los partidos de oposición que habían vendido su alma al fascismo, defendiendo toda la parafernalia apolillada de un sistema de mierda que él se había propuesto aniquilar sin disparar un tiro. 

 


El drama ocurrió en Chile, para mal de los chilenos, pero ha de pasar a la historia como algo que nos sucedió sin remedio a todos los hombres de este tiempo y que se quedó en nuestras vidas para siempre.

Gabriel García Márquez, 2003





Allende. Confieso que he vivido.  
Por Pablo Neruda

Mi pueblo ha sido el más traicionado de este tiempo.
De los desiertos del salitre, de las minas submarinas del carbón , de las alturas terribles donde yace el cobre y lo extraen con trabajos inhumanos las manos de mi pueblo, surgió un movimiento liberador de magnitud grandiosa. Ese movimiento llevó a la presidencia de Chile a un hombre llamado Salvador Allende, para que realizara reformas y medidas de justicia inaplazables, para que rescatara nuestras riquezas nacionales de las garras extranjeras.
Del otro lado no faltaba nada. Tenían arlequines y polichinelas, payasos a granel, terroristas de pistola y cadena, monjes falsos y militares degradados. Unos u otros daban vueltas en el carrusel del despecho. Iban tomados de la mano el fascista Jarpa con sus sobrinos de Patria y Libertad, dispuestos a romperles la cabeza y el alma a cuanto existe, con tal de recuperar la gran hacienda que ellos llamaban Chile.
Chile tiene una larga historia civil con pocas revoluciones y muchos gobiernos estables, conservadores y mediocres. Muchos presidentes chicos y sólo dos presidentes grandes: Balmaceda y Allende. Es curioso que los dos provinieran del mismo medio, de la burguesía adinerada, que aquí se hace llamar aristocracia. Como hombres de principios, empeñados en engrandecer un país empequeñecido por la mediocre oligarquía, los dos fueron conducidos a la muerte de la misma manera. Balmaceda fue llevado al suicidio por resistirse a entregar la riqueza salitrera a las compañías extranjeras.
Allende fue asesinado por haber nacionalizado la otra riqueza del subsuelo chileno, el cobre. En ambos casos la oligarquía chilena organizó revoluciones sangrientas. En ambos casos los militares hicieron jauría. Las compañías inglesas en la ocasión de Balmaceda, las norteamericanas en la ocasión de Allende, fomentaron y sufragaron estos movimientos militares.

Allende nunca fue un gran orador. Y como estadista era un gobernante que consultaba todas sus medidas. Fue el antidictador, el demócrata principista hasta en los menores detalles. Le tocó un país que ya no era el pueblo bisoño de Balmaceda; encontró una clase obrera poderosa que sabía de qué se trataba. Allende era dirigente colectivo; un hombre que, sin salir de las clases populares, era un producto de la lucha de esas clases contra el estancamiento y la corrupción de sus explotadores. Por tales causas y razones, la obra de que realizó en tan corto tiempo es superior a la de Balmaceda; más aun, es la más importante en la historia de Chile. Sólo la nacionalización del cobre fue una empresa titánica, y muchos objetivos más se cumplieron bajo su gobierno de esencia colectiva.
Las obras y los hechos de Allende, de imborrable valor nacional, enfurecieron a los enemigos de nuestra liberación. El simbolismo trágico de esta crisis se revela en el bombardeo del Palacio de Gobierno; uno evoca la Blitz Krieg de la aviación nazi contra indefensas ciudades extranjeras, españolas, inglesas, rusas; ahora sucedía el mismo crimen en Chile; pilotos chilenos atacaban en picada el palacio que durante siglos fue el centro de la vida civil del país.
Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a sólo tres dias de los hechos incalificables que llevaron a la muerte de mi gran compañero el presidente Allende. Su asesinato se mantuvo en silencio; fue enterrado secretamente; sólo a su viuda le fue permitido acompañar aquel inmortal cadaver. La versión de los agresores es que hallaron su cuerpo inerte, con muestras de visible suicidio. La versión que ha sido publicada en el extranjero es diferente. A reglón seguido del bombardeo aéreo entraron en acción los tanques , muchos tanques, a luchar intrépidamente contra un solo hombre: el Presidente de la República de Chile, Salvador Allende, que los esperaba en su gabinete, sin más compañía que su corazón , envuelto en humo y llamas.

Tenían que aprovechar una ocasión tan bella. Había que ametrallarlo porque nunca renunciaría a su cargo. Aquel cuerpo fue enterrado secretamente en un sitio cualquiera. Aquel cadáver que marchó a la sepultura acompañado por una sola mujer que llevaba en sí misma todo el dolor del mundo, aquella gloriosa figura muerta iba acribillada y despedazada por las balas de las metralletas de los soldados de Chile, que otra vez habían traicionado a Chile.

domingo, 13 de junio de 2010

VERSINOGRAMA  A  SANTO  DOMINGO
PABLO  NERUDA
Perdonen si les digo unas locuras
En esta dulce tarde de febrero
Y si se va mi corazón cantando
Hacia Santo Domingo, compañeros.

Esos conquistadores españoles 
Que llegaron desde España, por supuesto
Buscando oro y lo buscaron tanto
Como si les sirviese de alimento


Enarbolando a Cristo con su cruz
Los garrotazos fueron argumentos tan poderosos
Que los indios vivos se convirtieron pronto
En dominicanos muertos
Aunque hace siglos de esta historia amarga
Por amarga y por vieja se las cuento
Porque las cosas no se aclaran nunca
Con el olvido ni con el silencio.

Pero esta vez las cosas no marcharon,
Y de modo interesado aunque severo
A norteamericanos y gorilas
Le salieron los tornillos en el queso,
Y con voz de fusibles en la calle
Salió a cantar el corazón del pueblo.

La moraleja de este cuento amargo
Se las voy a decir en un momento
(no se lo vayan a contar a nadie:
Soy pacifista por fuera y por dentro).........


Ahí va:
Me gusta en Nueva York el yanqui vivo
Y sus lindas muchachas, por supuesto,
Pero en Santo Domingo y en Vietnam
Prefiero norteamericanos muertos.

Este poema fue escrito por Neruda en honor a los Dominicanos a raíz de la ocupación norteamericana del 1965.


 ALGO  MAS   DE   LA   VIDA   DE  UN  GIGANTE...
PABLO   NERUDA  (POETA )

El 12 de julio de 1973, día del último cumpleaños de Pablo Neruda, junto a otros amigos, fuimos a saludarlo a Isla Negra. Desde el lecho hacía planes con vistas al futuro...

En aquel mediodía fuimos testigos de la escena aludida en que entrega al editor varios libros inéditos, entre ellos “2000”, “Elegía”, “El corazón amarillo”.

“Proclamo – exclama – lo superfluo de la inauguración:
/(…) la miseria esperando siempre de par en par, 
/ la movilización de la gente hacinada
/ y la geografía numerosa del hambre”.

El poeta no es Nostradamus, pero en general predijo
entre otras cosas algo muy parecido a la guerra de Yugoslavia, del Golfo y tal vez a la de Irak:

“Ahora este siglo – anunció en ‘2000’ 
– debe asesinar / 
con otras máquinas de guerra,
vamos 
/ a inaugurar la muerte de otro modo
/ movilizar la sangre en otras naves”.

Con todo espera que a la humanidad llegue la PAZ,
ya que ella es 
“el agua, la verdad,la vida”.


 NERUDA
El poeta multiuso y todo terreno 
sigue moviéndose por el mundo, 
conquistando lectores, ayudando a los enamorados. 
Declara los posibilidad de todos los imposibles


miércoles, 27 de mayo de 2009


NERUDA...
No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar; corrigiéndote, el triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.

Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.

Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar. No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera, todo dependerá de ti; no te amargues con tu propio fracaso, ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso. Si, tú has sido el ignorante, el irresponsable, tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido por ti.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.

Aprende de los fuertes de los audaces, imita a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo. Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande, que el más grande de los obstáculos.

Mírate en el espejo de ti mismo. Comienza a ser sincero contigo mismo. Reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.

Reconócete dentro de ti mismo, más libre y fuerte, dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tu mismo eres tu destino.

Y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino. Levántate mira las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de la vida Ahora despierta, camina, lucha.

Decídete y triunfarás en la vida. Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

PABLO NERUDA